Reacomodamiento político de las naciones
Estamos en un momento de reacomodamiento político de las naciones. En los últimos años asistimos a la conclusión de la Guerra Fría desencadenada en 1947, al derrumbe del Muro de Berlín (1989) y a la disolución de la Unión Soviética un par de años más tarde. Por cierto, sucedieron muchas otras cosas, pero, simplificando, aquellos acontecimientos todavía gravitan y nada ha modificado radicalmente la relación de fuerzas de una manera convincente. Rige una polaridad limitada o, si se prefiere, cierta multipolaridad que es más comercial e informática que política en el sentido convencional.