La enfermedad holandesa
Una política cambiaria orientada a prevenir la enfermedad holandesa, es decir, enfocada a promover la competitividad de la producción interna de bienes y servicios transables y a desalentar los movimientos de capitales especulativos, opera con una distinta definición del TCE de contenido desarrollista. Tal política cambiaria supone que el tipo de cambio de equilibrio es aquel que fortalece el balance de pagos en cuenta corriente.